
LA NIÑA DE LUTO.
La niña de luto le decían todos,
la niña de luto de triste mirar.
Se quedó soltera desde que a su amado
en feróz tormenta se lo tragó el mar.
Su cabello largo, sus dientes de perlas,
su boca de grana y su lindo andar.
Sus ojitos claros, limpios transparentes,
como el agua clara de aquel manantial.
La ven cada día paseando muy sola,
por la playa agreste,
con una belleza, que hace suspirar.
Ella sólo espera
que de sus recuerdos,
aparezca un día, el que fue su sueño,
El que con dulzura, le enseñó el amor.
Dicen que la escuchan llorar por las noches,
balbucear su nombre con gran emoción,
algunos cometan, que esta medio loca,
desde que su amado desapareció.
La niña de luto le sigen diciendo,
y ella no hace caso del mote ruín,
con el alma rota, le aguarda, le añora
en su larga espera que no tiene fin.
Su corazón guarda con tanta ternura
La imagen del hombre que la enamoró.
En su piel quedaron las caricias tibias
De ese amor tan suyo ,
El primero, el único,
su único amor.

Autora: Josephine Ruiz.
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